Teño medo das verbas
que nos achegan
cando a noite se rende ás penas.
Teño estrelas no padal
cativas dos remorsos.
Bolboreta
lunes, 23 de abril de 2012
jueves, 29 de marzo de 2012
Perros
Como perros imaginarios
la calle ladraba
cuando tu espalda
abofeteó mi cara
Y mis manos prisioneras
no encontraron palabras
Corriendo tras tu nuca
la calle se tiñió de grana
como si al nacer el sol
rompiera a sangrar el alba
Por lo oscuro
un perro llamado olvido
traía lágrimas.
la calle ladraba
cuando tu espalda
abofeteó mi cara
Y mis manos prisioneras
no encontraron palabras
Corriendo tras tu nuca
la calle se tiñió de grana
como si al nacer el sol
rompiera a sangrar el alba
Por lo oscuro
un perro llamado olvido
traía lágrimas.
domingo, 5 de febrero de 2012
Flechazos
Muñeca, no puedes reprocharme nada, gracias a mi eres lo que eres y has llegado a donde has llegado, a fin de cuentas yo te saqué de donde estabas. No mal interpretes mis palabras, no pretendo ponerme estupendo ni redentor de males ajenos. Esto no tiene nada que ver contigo ni con que me sepa de memoria tus curvas, sigo necesitando pastillas para el mareo cuando las recorro. Ya sé que a las siete de la tarde eres capaz de transformar el más vulgar de los bulevares en una galerna de lascivia y lujuria contenida.
Esta vez es diferente, nunca había visto un universo como el que se dibujó en el fondo de sus pupilas al derramarse las salpicaduras del sol a través de la persiana entornada, su presencia contenida en gestos delicados y poderosos sabe a naufragio y aguacero. Es insoportable su mirada cargada de timidez y estrellas, ni de niño me habían hecho sentir tan pequeño y vulnerable como me siento frente a la insinuación de su sonrisa. Tienes que entenderlo, ya no soy yo, soy ella.
Muñeca, no puedes quejarte, guardo la factura y la caja, me sería fácil devolverte a tu destino.
viernes, 6 de enero de 2012
Ausencia
Dadme una herramienta
para desangrar mi pena
Atravesadme con la música
para desgarrar el viento
Mostradme la poesía
para deterner el tiempo
abarcar el vacío con mis manos
y arrancarlo de mi cuerpo
Dioses de las pequeñas cosas
llenad mi alma con este sustento
ahora que mi vida es un rescoldo
de manos, sonrisas, miradas. Anhelos
miércoles, 14 de diciembre de 2011
domesticidad fatal
Mientras fregoteaba el pasillo, me he dado cuenta que estaba lleno de extraños seres, caras espantosas que destilan dolor y un odio eterno por su destino. Afortunadamente el bioalcohol y su olor a foresta me protegía.
A pesar de que me dolía la cabeza como un entierro a un domingo soleado. Descuarticé el pollo, actor protagonista en la sopa e invitado especial a la fiesta de la cerveza en cacerola. Desmembrando y friendo me vinieron a la cabeza los fantasmas del pasillo. Las almas de todos los cadáveres que han pasado por la cocina y han logrado burlar el extractor, viven en el pasillo. Mientras caía en la cuenta de todo esto, había destripado y cortado en aros seis calamares, quizás padres de familia, a los que llorarán sus deudos. Por no hablar del pollo, quizás en su primera noche de juerga había caído... o peor después de concertar para dentro de dos días su primer encuentro sexual. Entre las víctimas del domingo dos cebollas, tres tomates, perejil, etc. Todos arrancados de su vida cotidiana, que salvajada...
Si tomas un Gintonic que sepas que las bayas de enebro, esos graciosos seres que recuerdan a un conguito, son aplastados y estrujados vivos para extraer su jugo, sin piedad. Así que si el domingo te duele la cabeza es por el entierro que se está celebrando en tu cabeza tras el asesinato que el sábado has perpetrado en tu organismo.
domingo, 23 de octubre de 2011
En estos días
En estos días que creemos nuestros
la piedra filosofal es el amor.
En estos tiempos que corren sin dueño
miradas de neón, corazones negros,
caricias alquiladas y venus de hojalata.
disparan pensamientos de esperanza
que jamás abandonan la recámara.
Caballos desbocados de nostalgia
fracturan el cristal del alma.
En estos días que parecían míos...
la piedra filosofal es el amor.
En estos tiempos que corren sin dueño
miradas de neón, corazones negros,
caricias alquiladas y venus de hojalata.
disparan pensamientos de esperanza
que jamás abandonan la recámara.
Caballos desbocados de nostalgia
fracturan el cristal del alma.
En estos días que parecían míos...
domingo, 2 de octubre de 2011
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