sábado, 13 de diciembre de 2014
Cualquier día despertarás como de un sueño, a bordo de uno de esos trenes sin estación ni retorno
Para comprender que la vida no era aquello que contaban las películas de las que eras protagonista.
Cualquier día en el fondo de la mirada azul de un chiquillo reconocerás un testigo, ya entregado, que un día tú habías recibido; entonces, despierto a la realidad pasajera, te sabrás a bordo de uno de esos trenes sin retorno que se lleva la marea
domingo, 18 de noviembre de 2012
Astronomy Picture of the Day
Discover the cosmos! Each day a different image or photograph of our fascinating universe is featured, along with a brief explanation written by a professional astronomer.2012 November 18
Image Credit: NASA, ESA and J. M. Apellániz (IAA, Spain)
domingo, 23 de septiembre de 2012
Sobre la superficie de las cosas se
desliza un pensamiento opresor rebañando los recuerdos que han quedado
desperdigados por la habitación, como un espectro ansioso de
eternidad. Aprehendiendo los pedazos de tus sonrisas pícaras,
desintegrados en el suelo del tiempo.
Como una vaharada de aire fresco en un desierto de minutos muertos, el eco lejano de tu risa desbarata apenas un instante el
silencio que apunta a mi sien con la soledad en la recámara. Cierro los ojos ante mi ejecución y un instante
antes de morir, la fronda con que tus gestos habían poblado mi
humilde reino, arde... y en el fuego se abrasan todas las estaciones
esperadas en el ferrocarril del horizonte.
lunes, 16 de julio de 2012
Ya sé que no conozco Turquía. Pero lo realmente terrible es no haber recorrido tu cuerpo, ni haber pastoreado los ecos de tu sonrisa camino de tu pecho, ni mesurar la calidez de tu boca, cuando incandescente y lasciva se despliega generosa para decir: Si!!
Por tu lado salvaje naufragué rumbo a Venus, y ahora, a merced del viento, soy como un recuerdo imposible que no hubiera conocido presente, aferrado a la delicadeza vital de tus gestos, al albur de las corrientes.
domingo, 1 de julio de 2012
Déjame estar un rato en tu sonrisa
Deja que mi dedo corazón cultive letras desnudas
en los renglones torcidos de tu piel golosa
Deja que el monólogo silente de mis yemas
alimente la hoguera que arde bajo tu ombligo
Déjame conocer por qué en el brillo de tu mirada
se ve el lugar donde se besan el sol y la luna
escondidos tras la espalda del amanecer
cuando entre lus labios jadeantes
nacen las flores donde se duerme el rocio
lunes, 25 de junio de 2012
Estabas preciosa aquel día. Hasta los cipreses, tan altivos, se inclinaban para ofrecerte el algodón de azúcar que recogían entre las nubes con sus verdes escamas. Les costaba tanto esfuerzo doblar su monumental espinazo que cuando estaban a tu altura ya habías pasado, ensimismada pensando que tú no eras guapa, mientras tras de ti los cipreses formaban una increíble u, uno tras otro, para verte de cerca y ofrecerte sin éxito la nubosa golosina. Luego con el vigor del fracaso, como catapultas, retomaban violentamente la vertical, lanzando los trozos de nube y parte de sus semillas más allá de las montañas al borde mismo del desierto, donde otros nuevos nacerían ganando unos metros a la desolación arenosa, y tú sin enterarte. Pero uno se partió como si tu presencia arrastrase un huracán inconsciente mientras pensabas que la belleza eran aquellos iconos que aparecían en los medios y no podía serlo otra cosa.
Sólo veías esa belleza pasajera que se posa durante algún tiempo sobre algunas personas y cualquier día levanta el vuelo para posarse sobre el recuerdo.
Con algunas ramas del ciprés caído fabriqué jaulas de madera, no tenían puertas y los barrotes estaban atados con regaliz, quizás así pudiera entrar tu corazón o quizás algún pájaro podría aprender la dimensión de la libertad y la vida. Para que la muerte del ciprés no fuese en balde.
Quién sabe en que desierto estará brotando un árbol al abrigo de tu belleza.
lunes, 18 de junio de 2012
Siento el placer de ser inmenso
tras declararte esta guerra
sin mediar palabra ni advertencia.
Tú esperabas discreta y distante.
Y en la primavera de todas las noches
bajo el cielo estañado por la luna llena
me alimento por fin de tu cuerpo convulso
mientras, sobre el fuego de las flores
entre jadeos se abrasa tu inocencia.
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